viernes, 12 de noviembre de 2010

I finally found you, my missing puzzle piece. I'm complete.

En general, cada día que paso me siento más preocupado. No por mí, porque siempre mi bienestar fue secundario ante el bienestar de quienes quiero; justamente por ellos me preocupo. Media familia que sufre por verme mal (aunque yo esté acostumbrado), junto a un gran puñado de amigos que tengo la suerte de tener acopañándome y haciendo un esfuerzo que nunca creí que harían por mí. A ellos les agradezco, aunque procuro que no se preocupen más de lo debido. Los quiero felices, no tristes, y menos si la causa de ese dolor soy yo con mi vida emo.

Los problemas que me agobian tienen raíz justamente en los demás. Ver sufrir a una persona que aprecio mucho me desveló, me hizo llorar, querer matar y matarme. Una rabia insaciable que me llevaba a patear las paredes, pasarme días con la cabeza bajo la almohada y perder el ánimo que me caracterizaba. Y con esto último, gran parte de mi capacidad para socializar. Me volví fóbico a la escuela, porque me siento paranoico con tanta gente y envidio ver cómo los demás pueden sonreír, contar bromas y ser espontáneos mientras que a mí no me sale más. Duele, de verdad. Es un cambio muy drástico en mí. Del éxtasis anímico a la agonía anímica.

Por eso terminé encerrado en casa, aún más que antes. Salir poco. Ir al psiquiatra. Medicamentos para la depresión, la angustia y la ansiedad. Perdí clases desde mediados de Agosto hasta la fecha, siendo que tenía un promedio de aprobado para todas las materias, pero ahora tengo que rendirlas todas y los medicamentos me agobian la capacidad de pensar. Apenas puedo leer libros, y mucho menos estudiar. Y eso, teniendo en cuenta que siempre fui vago pero cerebrito, es muy frustrante.

Perder el humor, la gracia que te caracteriza y volverte algo paranoico, envidioso de los que se ven más felices, entre otras cosas, no es recomendable en esta etapa. Yo ya me perdí mucho. Varias fiestas. Varias cosas con mis amigos. Es horrible.

Por suerte algunas personas siempre me ayudan a mantenerme adelante, y es por ellos que no abandono el camino. Principalmente una que me acaba de dar una de las alegrías más grandes; más de lo que creo merecer, más que cualquier cosa. Algo que me hace olvidar de cualquier problema, y me devuelve las fuerzas que creía perdidas para seguir adelante.

No creí que llegaría el día en que le dijera lo que le dije. Sin embargo llegó, y las palabras no me alcanzan para plasmar la felicidad que da haberlo hecho.

Ahora estoy más decidido que nunca a salir de este agujero. A vencer las fobias, los problemas familiares, la angustia, la rabia, la ansiedad que está volviendo a mi estómago loco y pseudobulímico. Por eso, a ella le agradezco. Por hacerme feliz y dejarme hacerla feliz. 

1 comentario:

  1. Awww Herrero ghei, te pones bobo como Yogur cuando estas enamorado xD. Pero me alegra mucho que esa persona que conocemos te haya alegrado tanto la vida. Bueno sabes que cuentas conmigo para cualquier cosa, te cuidas~ *-*

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