martes, 9 de noviembre de 2010

La puta verdad.


El que quiera reírse, que se ría. El que quiera leer, que lea. Es simple, es claro.

Voy a hablar cómo se me cante, porque como dijo Fontanarrosa, las palabras no son malas. No le pegan una a la otra. No están mal. Son un medio de expresión y si alguien quiere usarlas, es por querer expresar eso y no otra cosa.

Sin más preámbulo, empiezo.

Tenemos varias esquinas que visitar en este generoso mundo atosigado por la enferma sociedad que conformamos, sin excluir a nadie.

En la primera esquina tenemos al señor Obama, que gasta millones de dólares al día en su patética guerra y le dan el nobel de la paz por decir que va a traer a sus soldados de regreso, siendo que más de la mitad todavía están allá, paranoicos, locos, psicóticos y consumidos por las cicatrices que deja una guerra. Porque el hecho de quitar una vida los degenera, y así, al volver a casa no son los mismos. No. Ni cerca. Jóvenes que fueron presionados para entrar al servicio militar y convertirse en marines ahora, con 20 años aproximadamente, tienen la vida prácticamente perdida. Y nadie hace una mierda para reincorporarlos a la sociedad.

En otra esquina están estos bellos y ocupados científicos. Unos dirán que no hacen nada malo, que investigan y llevan hacia adelante nuestra tecnología; así, generando vidas más cómodos, investigando los misterios del mundo. Jajá. ¿De qué mierda sirve gastar un millón de dólares o más en investigar si la estrella conchasumadre tiene más protones que el no sé qué? Y de conocimiento popular: ¿de qué nos sirve un acelerador de materia, resolver la puta pregunta que enferma la mente del ser humano? Sí, aquella "¿cómo se creó el universo?" y "¿existe dios?". Eso no sirve ahora. Estamos perdiéndonos como sociedad.

Hay gente muriendo. En Haití hay cólera, y todos se cruzan de brazos. No tienen agua potable, viviendas, educación, nada. Y nosotros pagándoles a profesionales profesores que, siguiendo el puto sistema de educación argentino, te hacen investigar cuándo se inventó el teléfono y cuántos botones tenés en tu casa. ¡Va como piña! (nótese el sarcasmo).

Encima cada día más hipócritas. Una presidente que apoya a los estudiantes cuando le hacen marchas en contra a Macri pero los saca a patadas si van a protestar a la casa rosada. Y nadie dice nada. Los medios están comprados, y preferimos mirar Bailando por un sueño que enterarnos de lo que en verdad pasa y hacer algo. Sí, es más práctico, más cómodo, más relajante. Y sirve; sirve para involucionar hasta el fondo y seguir escarbando con ganas. Y lo peor es que salta el notición de que hay un programa para el año que viene. Genial. Perfecto. Hermoso. Más puterío, más idiotez colectiva y, como resultado, más involución.
Y a pesar de todas las puteadas que puedo tirar, la verdad es que tengo que felicitar a los políticos de hoy en día. Qué buenas campañas se mandan. Creo que nunca entendieron lo de "dale a un hombre un pescado y comerá un día; enséñale a pescar y va a valerse por sí mismo". Claro que no; jamás lo entendieron, y no por ignorancia o tener un mensaje confuso, sino que lo hacen involuntariamente. ¿De qué les sirve ir a una villa a educar, enseñar oficios básicos, crear programas como los que tenía la juventud peronista en épocas del general? Para nada. Porque si lo hacen, dejan de ser un estado benefactor. Y a un partido no benefactor no lo votamos porque nos gusta lo cómodo. Porque somos unos pelotudos que preferimos el camino fácil, y no vemos qué consecuencias se vienen. Qué involución que va a terminar siendo todo esto.

Recién murió Néstor. ¿Qué dijo la presidenta? "Vamos a seguir con el modelo de él". ¿CUÁL PUTO MODELO? Creo que no tienen una mierda de modelo, y si lo tienen, los felicito. Son unos genios. Ídolos. Al ministro de educación abría que ponerlo a dar clases, que seguro tiene menos didáctica y práctica que mi abuela. Pura teoría son. Pura política. Tener poder, cobrar, y rajarse. Buena vida la de ellos.

No sé si seguir escribiendo. Entraría en terrenos sinuosos que prefiero reservarme. Esto fue una vista general de lo que pienso, aunque demasiado general. Sobre todo por omitir mucho la llamada de atención a la querida religión, que ahí tengo para darle manija un rato largo, con fuentes, ilustraciones, fechas, años, días, nombres, y toda la información que necesitan los de CSI para llevar un crimen al juzgado y ganar. Já.

Si les interesó, bien. Si piensan que estoy demasiado al pedo, sinceramente les digo que comparto su opinión. Estoy al pedo. Sí. Pero tengo ganas de expresarme, y que alguien venga a decirme por qué voy a estar mejor jugando a la play que opinando lo que pienso. En fin.

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